Hay tres cosas que guían nuestras decisiones en la vida, La intuición, la Sensatez y el deseo.
No existe un equilibrio entre ellas. Por el sistema de vida que llevamos diría que es más que obvio que, al menos cuando intentan sacar algo de la mayoría de personas, apelan al deseo, por lo que diría que es el imperativo social a la hora de tomar decisiones, lo que quieres lo quieres si o si, y es algo que cada persona tiene claro.
La sensatez es el siguiente, el más difícil de apelar, porque implica buscar una verdad, dejando de lado lo que judicialmente se llama una duda razonable, esa duda que implica no poder condenar algo que puedes intuir que es condenable. La sensatez es lo incomodo de la vida, tener que pensar, sopesar, analizar y lo peor de todo, poner entre todo el deseo y la intuición.
La intuición es la mezcla de experiencia de la vida, la empatía con la gente, el poder de ver el mundo desde perspectivas diferentes. Son capacidades distintas en cada persona, pero que sin saber por qué, a todos nos viene una sensación a la cabeza, que nos hace pensar que algo va a ser de una forma concreta.
Seguro que, si cada una de las personas que leen ahora mismo esto, se paran un momento a ver cualquier tema de su vida con estas tres perspectivas diferentes, se darán cuenta que nunca han tenido el control total de su vida y que además hay una de esas tres partes que les domina.
Centraremos esta visión en lo que hoy acontece, en lo que es el futuro de Podemos, de mucha ilusión, esfuerzo y esperanzas de la gente, en lo que debería ser una nueva revolución histórica, lo que debe ser más aun, ha de ser una evolución. El mundo necesita una evolución que es lo que de una forma u otra buscaban todas aquellas personas que con ilusión entraron en la política con Podemos.
En podemos los de abajo no terminamos de valorarnos y los de arriba parece que se valoran demasiado. La creación de un partido vertical, para mi respondía a un partido de futuro, algo entendible para todos pero que valorase a los de abajo y que poco a poco buscara una estructura organizativa más horizontal.
La realidad ha sido que la humanidad y la imperfección de las personas, ha convertido esa verticalidad en espacios de poder a conquistar y lo peor aún, a conservar, lo que ha llevado al nepotismo interno. (los míos conmigo, las familias, mi espacio…) eso es desunión por mucho que quieran pintármelo de otro color, no soy de comprar motos, mi economía no me permite ni comprarme el casco.
Ayer terminaron las votaciones internas en podemos, el pescado está vendido, por eso me animo a escribir estas líneas de opinión.
Mi sensatez me dice que desde que ganó desborda, todo va encaminado a un partido “Pablista” Y no me gusta esa imposición, no me gustan compañías que lleva Pablo, no me gusta que Pablo quiera imponer sus ideas y su proyecto.
Me da igual que hablen de círculos, bases, gente y lucha. Es obvio que han elegido el camino de la imposición y el mesianismo, eso para mí es lo contrario de lo que predican.
Por otro lado, mi sensatez me dice que por parte de Errejón, al menos cuatro personas incluida el mismo Errejón, entraran en el CCE por el mismo sistema de desborda.
Las cosas no van por mejor camino en ese grupo “Errejonista”. Desde una lógica que me atrae, como es la lógica de vencer al adversario en su propio juego, con sus reglas y su tablero, creo que han caído también en la imposición, en la lógica del mesianismo, en lo mío es lo único, lo que toca, y lo demás no.
En esta lógica que llevan tanto la gente de Pablo como la de Errejón, se entra en una confrontación brutal, ambos grupos tienen una capacidad tal de construcción y derribo que han conseguido hundirnos internamente a la mayoría de militantes y en lo que para mí es lo más doloroso, en tratarnos como votos y no como lo que somos, la gente que impulsa la
potencia del cambio, de la revolución y la evolución.
Desde ese mismo sentido común pienso que la tercera en discordia, Podemos en Movimiento, es la que realmente ha conseguido conectar con los militantes, con los curretas del partido. Solo hay que ver que no se distinguen por un nombre… son los anticapis, los de PeM, lo de Geffner (para los de la terreta), los de Teresa, aunque no se presente… Son gente necesaria para que la militancia siga activa y con ilusión.
Terminando con mi sentido común, no veo excluyente ninguna de las partes a elegir, veo necesaria esa parte “Anticapi” para que la militancia siga unida, esa parte “Pablista” para que las luchas sociales sean visibles, esa parte “Errejonista” para que constantemente mermamos la parte institucional. Mi sentido común me dice que la gente tiene razón cuando en Vistalegre gritaban “UNIDAD”, aunque me dice claramente que por parte de Pablistas y Errejonistas, va a ser algo imposible.
Pero dejemos ya el sentido común, vamos a echarle un vistazo rápido a la intuición y entremos en el deseo. Mi intuición… Muy rápido, que quiero ir al deseo… Habrá más
de una sorpresa. No en el SG, pero si en documentos y CCE.
Mi deseo…
En las tres principales listas, hay gente que es necesaria, que es necesario que se entiendan, y digo que se entiendan, en el sentido amplio, no en el corto. No quiero que simplemente lleguen a acuerdos, quiero que comprendan el punto de vista de cada persona, que sepan que en este proyecto estamos para cambiar, que eso conlleva ganar y que eso conlleva ir todos juntos.
Eso es imposible desde posicionamientos de poder, de esto tiene que ser así o asá, de posicionamientos mesiánicos en los que la única verdad anda en una persona. No creo en salvadores, no creo en salva patrias, creo en la gente humilde que opina que escucha y que no valora más ninguna opinión por que la diga un nombre que una persona cualquiera.
Deseo que generemos una nueva sociedad, un nuevo ideario político de libertad y bienestar para los que nos precedan. Deseo que eso sea algo de sentido común, desde los derechos humanos y desde abajo.
Cristóbal Salido Rodríguez

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