La decisión emanada de la asamblea de Sí que es pot Petrer (candidatura de unidad popular de la que nace el grupo municipal Sí-Podem) fue la de facilitar el desalojo del gobierno del Partido Popular local, dando la alcaldía a Alfonso Lacasa, e iniciar un trabajo de oposición constructiva y propositiva. Decidimos bloquear el gobierno del PP y no entrar en el gobierno del PSOE como una fuerza subalterna porque somos una alternativa al bipartidismo y una barrera a los gobiernos del PP, pero no tenemos prisa por ocupar sillones. Lo haremos cuando la ciudadanía confíe suficientemente en nosotras como para que podamos tener una posición de liderar el gobierno.

El nuevo tablero político surgido tras las elecciones ha permitido un modelo de gestión donde se impone el dialogado. Tocaba, y toca aún, llegar a acuerdos puntuales para mejorar la vida de la gente, intentar mediante la negociación por ejemplo de los presupuestos, tratar de arrancar victorias y recuperar derechos. Además, no estar dentro nos da libertad para señalar errores, proponer y mejorar. Si no estamos de acuerdo queremos que se sepa, ya que es difícil de sostener la participación en un gobierno en minoría, defender lo que hace ese gobierno y estar obligados a limitar la crítica porque formas parte de él. Es una situación muy incómoda que puede hacernos perder soberanía, legitimidad e hipotecar nuestro proyecto de cambio.

En esto dos años no hemos jugado al desgaste, ni al bloqueo de la gestión, no nos hemos aprovechado de nuestra posición clave en el equilibrio de gobierno. Hemos apostado por el juego limpio, sin coacciones, ni contraprestaciones. Se ha facilitado la gobernabilidad del ayuntamiento.

Aunque tenemos vocación de gobierno, hay que reconocer que la oposición constructiva y propositiva tiene consecuencias directas beneficiosas para la ciudadana. Un ejemplo concreto es la repercusión de la moción sobre “por unos servicios sociales que den respuesta a las necesidades de la gente” que presentamos en noviembre de 2015, la propuesta de creación de la Comisión Municipal de Vivienda, las clausulas sociociolaborales y ambientales o la propuesta de remunicipalizar servicios, entre otras. Ocho mociones, veintitrés participaciones activas en otras mociones y ciento ocho notas de prensa y artículos de opinión son nuestro mejor aval del trabajo realizado hasta ahora, demostrando que sí se puede.

Aceptamos a regañadientes el lugar que ocupamos, aunque nuestro objetivo sigue siendo transformar la institución para iniciar un nuevo municipalismo. En este tiempo hemos aprendido a reconocer el valor de estar en la oposición. Fiscalizar la acción de gobierno, proponiendo y construyendo puede parecer una labor secundaria poco valorada, y es verdad que no es fácil mantener una posición como la nuestra donde se obtienen pocos réditos electorales. Pero si no se garantizara la posibilidad de esa fiscalización, de este trabajo de hormiguita, estaríamos cercenando la democracia local. Es por tanto una columna central del proceso democrático municipal que hay que potenciar.

Aun así, no nos conformamos con facilitar la gestión con mejor talante, aspiramos a superar este marco que nos viene dado desde la transición. Por este motivo estamos acumulando experiencia en la gestión municipal para, llegado el momento oportuno, tomar el cielo por asalto. La última palabra la tendrán los vecinos y vecinas de Petrer en su conjunto, decidiendo si se conforman con el proyecto del PSOE, apoyo de manera minoritaria por Compromís y Eupv, y mejorado con nuestras aportaciones, o prefiere que dentro de dos años podamos poner en marcha nuestro programa del cambio, libre de políticas subalternas y decidido en mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía.

Grup Municipal Sí-Podem Petrer

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