El cierre del gabinete a tres meses de finalizar el curso escolar ha llevado a la concejala de Educación a dimitir.

La plataforma ciudadana y municipalista Totes amb Burjassot denuncia públicamente el cierre de la noche a la mañana, el pasado 1 de abril, del Gabinete Psicopedagógico, que prestaba multitud de servicios municipales, como asesoramiento psicológico a las familias, intervención escolar o análisis y elaboración de informes sobre datos educativos, entre otros, desde 1987.

Al parecer, la decisión ha tomado por sorpresa a la concejala de Educación, Laura Espinosa (PSPV-PSOE), a Compromís, socio de gobierno del PSOE (que ostenta la Alcaldía), y también al resto de fuerzas políticas del Ayuntamiento. Tanto así, que la mencionada edil presentó formalmente su carta de dimisión el pasado día 5. En ella, señala que “Educación a día de hoy sólo dispone de una administrativa de Bienestar Social para gestionar todas sus competencias”, y que “la decisión de finalizar el servicio del Gabinete Psicopedagógico Municipal se ha visto precipitada por la aparición de una normativa que determina nuevas formas de contratación local”, decisión de la cual se enteró “por intermediación del equipo técnico”. Además, la ahora ex-concejala dice que la solución propuesta desde el gobierno local es “designar que un profesional dentro del área de Bienestar Social” se haga cargo de “funciones que antes realizaban cuatro psicopedagogas especializadas en el área de educación” y, mientras tanto, realizar contratos menores para “poder dar respuesta a las necesidades más especificas y/o urgentes de la Concejalía”, solución que no comparte ya que “requiere de unos tiempos de gestión”, así como realizar tareas propias de educación “que requieren de personal cualificado para realizarlas” cuando ni siquiera se ha “designado a ningún profesional a día de hoy” y no hay ningún profesional del Ayuntamiento que haya realizado las tareas que requiere la concejalía. La propuesta de la ex-edil pasaba por “ofrecer unos plazos para activar de forma urgente un proceso de oposición para sacar las plazas para componer un nuevo equipo”. Todo esto, le ha llevado a tomar la “decisión de renunciar al cargo de Concejala de Educación”, y señala que no comparte “los procesos desarrollados” y que “con estas condiciones no se puede desempeñar adecuadamente la responsabilidad social social de gestionar políticas educativas de calidad”.

Desde Totes amb Burjassot señalan que la carta de renuncia de Laura Espinosa refleja la gravedad de lo sucedido, pues se deja a unos mil escolares del municipio sin servicio psicopedagógico a tres meses de finalizar el curso y con la campaña de matriculación por delante. También critican la falta de previsión del equipo de gobierno a pesar de estar en conocimiento de la entrada en vigor de la nueva legislación sobre contratación pública hace ya mucho tiempo, así como la solución que se describe en la propia carta de renuncia sobre realizar contratos menores periódicos una forma de contratar que desde Totes amb Burjassot siempre han criticado.

La plataforma ciudadana, que ya ha recibido las oportunas explicaciones tanto en una reunión con su portavoz Adrián Juste y el Alcalde Rafa García, así como en la propia sesión del Consejo Escolar Municipal celebrada el pasado 10 de abril, afirma que presentará en el pleno una propuesta para recuperar el Servicio Pedagógico y que éste sea de gestión pública, pues desde su punto de vista existen vías legales para conseguirlo. Por último, apremian a la nueva concejala de Educación, la portavoz socialista Olga Camps, a que designen cuanto antes al personal necesario para prestar el servicio hasta finalizar el curso escolar.

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