● El Consejo de Gobierno de la Universidad de Valencia redujo el pasado 3 de
noviembre el número de plazas del màster de 1200 a 800. Un recorte del
33% en una titulación exigida para ejercer de docente en educación
secundaria.
● Una coordinación de sindicatos estudiantiles y obreros, asambleas de
representantes y diversos colectivos de trabajadores convoca una
concentración el jueves 12 de noviembre a las 18:00h frente a rectorado
de la Universidad de valencia.
Valencia, 11 de noviembre de 2020.
Tras la decisión del Consejo de Gobierno de la Universidad de Valencia (UV) de recortar las
plazas del Máster Universitario en Profesor/a de Educación Secundaria, la comunidad
educativa valenciana se ha organizado para convocar una concentración este jueves
12 de noviembre.
“Esto -señala Judith, de la Asamblea de Representantes de la Facultad de Psicología y
Logopedia- es un ejemplo más de la infrafinanciación sistemática de la última década
en la educación pública”. Esta afirmación muestra la preocupación de la comunidad
educativa ante estos recortes, que van más allá de los estudiantes que aspiran a ser
futuros docentes, pues por ejemplo, Isabel de la Cruz -portavoz de la Plataforma de
Profesorado Asociado de la UV y presidenta de la Plataforma Estatal de Profesorado
Asociado- cuenta que en este máster el profesorado asociado ocupa gran parte de la
docencia, lo que supone agravar la posición de estos docentes, que en los últimos
años vienen exigiendo una mejora de su situación precaria.
En este pleito encontramos el testimonio de un miembro de CCOO de la UV, que dice que
Mavi Mestre -rectora de la UV- ha justificado esto como un ajuste de plazas ya que no se
estaban llenando todas, en contraposición a este argumento, Juli Mota – miembro de la
Asamblea General de Estudiantes de la UV y del sindicato BEA- afirma que la
infraestructura de la universidad es tan pésima que es lo que ha imposibilitado cubrir
las 1200 plazas estos últimos años, no pudiéndose alcanzar ni las 1030 por
problemas tales como clases inservibles en proceso de derrumbamiento, algo que
hemos podido ver con el paso de la última DANA: clases inservibles, fachadas que se caen
ladrillo a ladrillo, e incluso ventanas que se descuelgan, entre otras.

Javi -coordinador general del sindicato Front Estudiantil Unificat- lo tiene claro: “Esta es otra
muestra del avance de los intereses privados en la educación, de mercantilizar todo para
extraer un beneficio y no un servicio. No solo exigimos recuperar esas 400 plazas
perdidas, sino todo el dinero que se ha dejado de destinar a la educación pública”.
Diversas organizaciones y representantes estudiantiles mandaron una carta al rectorado en
la que denunciaban lo que esta medida supone: excluir a las capas más vulnerables del
estudiantado del acceso a una formación necesaria para ejercer de docente, unido a
esa traba a la continuidad laboral del profesorado asociado, parte del cual solo posee
ingresos del ejercicio de la enseñanza universitaria.
Correo: feuvalencia@gmail.com

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