Desde marzo del 2020 la pandemia del coronavirus nos ha obligado a repensar nuestro
lugar en el cosmos y nuestra redescubierta vulnerabilidad; la necesidad de que el
conocimiento riguroso sea reconocido entre tantas falsas noticias y opiniones infundadas;
la vigencia o caducidad de nuestros valores morales; el dilema entre libertad o seguridad
en la era del big data y, por supuesto, el papel de la educación y el valor del contacto
directo entre alumnado y profesorado frente a la supuesta panacea de las nuevas
tecnologías y la formación on line. Como docentes hemos tenido que dar un salto
gigantesco para el que ninguno estábamos preparados y hemos sufrido, probablemente
como nunca antes en nuestra trayectoria profesional, enormes incertidumbres y no pocas
soledades. Y aún así, nunca hemos perdido el rumbo y seguimos educando para el futuro.

En el Tháder hemos hecho enormes esfuerzos para que la Covid-19 no acabara con una de
nuestras señas de identidad que desde siempre ha sido, además de la educación en valores
y la excelencia en la formación académica, la dinamización cultural. Las Jornadas
Culturales han sido año tras año, además de un espacio de convivencia, ese escaparate en
el que cristaliza el trabajo permanente de fomento del arte y la cultura en todas sus
vertientes. Un espacio y un tiempo para compartir la alegría de pertenecer a una
comunidad educativa creativa e inclusiva. Este año la prudencia nos ha obligado a plantear
unas jornadas culturales “diferentes” en las que el Jerusalema dance challenge ha sido
nuestra particular manera de mantener el espíritu del Tháder en tiempos de pandemia.
Gracias al claustro, al personal no docente y al alumnado por hacerlo posible, muy
especialmente a Rafa Páez por enseñarnos a bailar con los pies y con el corazón, y a Eva
García por mantener siempre viva la llama de la esperanza.

Ana Mas de Sanfélix
Directora IES Tháder

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