Miguel Sorans, miembro de la dirección de Izquierda Socialista, de
Argentina y la UIT-CI
13/7/2021. El gobierno de Diaz Canel y el Partido Comunista de Cuba (PCC)
dice que las protestas “son orquestadas y financiadas desde los Estados
Unidos”. Esto no es cierto. Desde ya que el imperialismo quiere utilizar las
protestas a su favor. Pero las causas de fondo hay que buscarlas en la política
ajustadora aplicadas en enero por el gobierno cubano que profundizaron la
desigualdad social. En Cuba hace décadas que existe un capitalismo a la
“cubana”.
 Lo primero que hay que decir, y más desde la izquierda, es que las protestas
populares en Cuba son totalmente genuinas. La gente salió a las calles porque
ya no aguanta más la pobreza, el grave deterioro de su nivel de vida. Desde ya
que el imperialismo tiene su cuota de responsabilidad en la crisis social cubana
por su histórico bloqueo y las ultimas sanciones. Pero el bloqueo, que siempre
repudiamos y combatimos, es solo un elemento pero no la causa fundamental
de la grave situación social que padece el pueblo cubano.
El bloqueo, instaurado en los años 60, fracasó por la resistencia del pueblo
cubano y el apoyo en mundo a la revolución cubana. Hoy en día es muy
limitado y parcial. Desde hace décadas Cuba tiene relaciones comerciales y
políticas con casi todos los países del mundo. Tal es así que desde los años 90,
de la mano del Fidel y Raúl Castro, se fue facilitando la inversión privada
extranjera, bajo empresas mixtas con las multinacionales, en especial de la
Unión Europea y Canadá. El PCC, siguiendo el camino marcado por China,
restauró el capitalismo en la isla. Esta es la triste verdad. Ese es el verdadero
marco económico-social que explica el inédito estallido social del 11 de julio.
 
 El ajuste capitalista de enero de 2021
Justamente es la burocracia del PCC la que siempre ha esgrimido el argumento
del “bloqueo” para justificar que no haya libertades y que las y los trabajadores
cubanos estén por años con salarios de 15 dólares trabajando, por ejemplo,
para las multinacionales españolas o canadienses en el sector turístico o para
la Corporación Cuba Ron SA, formada por empresarios cubanos y la francesa
Ricard Pernod (dueña del whisky Chivas Regal). Mientras tanto los dirigentes
del PCC, los militares y los nuevos burgueses viven como ricos, con sus
privilegios y en barrios reservados. Hace unos meses Tony Castro, uno de los

nietos de Fidel Castro, compartió por medio de sus redes sociales, imágenes de
sus costosos viajes a destinos como París y España. Además, publicó fotos
conduciendo un BMW en  lujosos sitios turísticos de Cuba. Lo cual provocó gran
indignación.
Lo que hizo prender la mecha no fue una “conspiración imperialista” sino el
brutal ajuste que aplicó el gobierno cubano en enero de este año. El presidente
Miguel Diaz Canel lo llamó, a la reforma laboral y de precios, “Tarea
ordenamiento”. El gobierno dio por terminado el largo período de la existencia
de dos monedas en Cuba, el peso cubano y el peso convertible CUC. Con lo
cual decretaron un mísero aumento del salario y un elevado aumento de todos
los precios de consumo popular. O sea, un típico ajuste capitalista. Tan
“ortodoxo” que hasta se anunció que tenía por objetivo “incentivar la inversión
privada”. Junto con ello se habilitó “la participación mayoritaria de capitales
extranjeros en las empresas mixtas (…) en el sector financiero incluye firmas
de capital totalmente extranjero” (Clarín, 19/12/ 2020, página 36). El salario
mínimo mensual pasó de 500 pesos (20 dólares) a 2.100 (87 dólares) pero los
precios de los alimentos, aseo, gas, luz y transporte se incrementaron muy por
arriba del aumento salarial. En estos meses se desató una mayor inflación y
especulación capitalista con el dólar.  Lo que derivó en una devaluación de
hecho (el dólar oficial de 24 pesos ya está en 60 en el paralelo) que terminó de
licuar el salario, ya de por si miserable. Todo lo cual produjo una mayor
escasez. El pueblo cubano hace colas interminables para conseguir comida,
sufre cortes de electricidad y, en medio de la pandemia, escasean los
medicamentos. Mostrando el deterioro del servicio de salud que antes era de
primer nivel.
Todo esto terminó estallando el domingo 11 de julio, en el pueblo de San
Antonio de los Baños, a 38 km de la Habana, y se extendió rápidamente a
otras ciudades y a la misma Habana. Miles salieron a las calles a reclamar por
comida, medicamentos y a repudiar al gobierno y a su ajuste. Así lo explicaban
los integrantes del Colectivo editorial de Comunistas Blog: “En la tarde de hoy
el pueblo cubano salió a las calles. Un pueblo que no estaba convocado por
ninguna organización que no fuera la aguda crisis económica que enfrenta
Cuba y la discapacidad del gobierno para manejar la situación. Cuba salió a las
calles con la consigna equivocada ‘Patria y vida’, pero salió a las calles más allá
de una consigna, salió para exigir al gobierno un socialismo verdadero”.
Algunos de sus miembros fueron detenidos, entre ellos, el historiador marxista
Frank García Hernández. 
 
Apoyemos la protesta popular y la libertad de todos los detenidos

Lo ocurrido en Cuba se asemeja a las movilizaciones que se dieron en Chile,
Colombia, Perú o Brasil contra los ajustes. Muchas luchadoras o luchadores
pueden creer que en Cuba es distinto. Pero no es así. En Cuba ya no existe
ningún socialismo. Se trata de un régimen de partido único represivo que, al
estilo de China o Vietnam, gobierna para los nuevos ricos y sus alianzas con
las multinacionales. En Cuba crecen la pobreza y la desigualdad. Por eso estas
protestas populares pueden ser el comienzo de un cambio en la situación.
Sabemos que en estos procesos actúan sectores proyanquis, aliados al exilio
de Miami, que van a querer usar estas movilizaciones para instaurar su propio
gobierno. Como socialistas revolucionarios alentamos la movilización obrera y
popular, para terminar con el ajuste en la perspectiva de lograr un gobierno de
la clase trabajadora y un socialismo con democracia obrera y popular. Para ello
luchamos por la construcción de una nueva dirección revolucionaria que
retome las banderas del Che y de la primera revolución socialista.
Las protestas continúan y ya hay un muerto por la represión. Desde la UIT-CI,
apoyamos al pueblo cubano y llamamos a todos los que reclaman
antiimperialistas y de izquierda en el mundo, a solidarizarse para que se
derrote el plan de ajuste, contra la represión, por el derecho a la protesta y
para lograr la libertad de todos los detenidos por luchar.

¿Por qué protesta el pueblo cubano? – Uit-Ci

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