Una solicitud de información pública realizada por la Fundación Igualdad Animal a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) el 28 de febrero de 2025 ha revelado que en 2023 31.500 caballos fueron sacrificados en España para producir carne. Los datos obtenidos muestran que el sistema de inspecciones y sanciones es insuficiente para garantizar el bienestar de los équidos. Aunque se han identificado casos de maltrato y se han impuesto medidas correctoras, como las 43 sanciones registradas en 2023, estas acciones no atacan la raíz del problema: la crueldad inherente a la industria cárnica. La falta de supervisión efectiva y de medidas judiciales perpetúa el sufrimiento de miles de animales cada año. Más de 295.000 personas han firmado ya la petición de Igualdad Animal que reclama al Gobierno el fin de la matanza de caballos. IMÁGENES MATADEROS DE CABALLOS EN ESPAÑAFOTOGRAFÍAS 03/04/2025 ![]() Caballo en un matadero en España. Igualdad Animal/ Aitor Garmendia Los datos revelados recientemente sobre la matanza de équidos en España provienen de una solicitud de información pública realizada por el área legal de Igualdad Animal el 28 de febrero de 2025, a través del Registro Electrónico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Esta información, proporcionada por AESAN, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, evidencia una realidad preocupante: decenas de miles de caballos siguen siendo matados cada año para la producción de carne, en medio de crecientes preocupaciones sobre el bienestar animal y un rechazo social progresivo a esta práctica. 1. Volumen de sacrificios: un problema persistente La matanza de équidos no ha disminuido sustancialmente entre 2021 y 2023, con más de 31,500 caballos sacrificados en 2023. Esto demuestra que, a pesar de la creciente conciencia pública sobre los derechos animales, el número de animales que sufren en mataderos sigue siendo inaceptablemente alto. La postura del Gobierno español, al permitir la continuidad de esta práctica, ignora por completo la urgencia de proteger a los caballos y de responder a la creciente demanda social para su protección. 2. Hallazgos de Bienestar Animal: falta de eficiencia en la supervisión Los hallazgos de bienestar animal en las inspecciones ante y post mortem que requieren la adopción de medidas expresas, aunque bajos en número, subrayan el fracaso del sistema de inspecciones. En 2022, 27 caballos mostraron problemas de bienestar que requirieron medidas correctoras antes de ser sacrificados. Estos hallazgos representan apenas una fracción de lo que probablemente ocurre en la realidad, ya que muchos casos de maltrato animal pueden estar siendo ignorados o no registrados de manera adecuada. La inconsistencia en la vigilancia queda patente en la fluctuación de los números de inspecciones y auditorías, que en lugar de mejorar con el tiempo, muestran un enfoque laxo en ciertos años. Esto revela una supervisión insuficiente y poco efectiva, que está permitiendo que miles de animales sufran en silencio sin recibir la atención necesaria. 3. Medidas correctoras: soluciones temporales a un problema sistémico Aunque se han adoptado medidas correctoras, como la apertura de expedientes y la revisión de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC), estas no atacan la raíz del problema: la crueldad inherente en la industria de la carne de caballo. El hecho de que en 2023 se hayan impuesto 43 sanciones tras las inspecciones en mataderos, una cifra muy superior a años anteriores, evidencia que las infracciones son frecuentes y significativas. Sin embargo, el aumento de sanciones no parece ser un disuasivo suficiente, dado que la práctica de matar caballos sigue en pie, y las medidas correctoras solo remedian parcialmente una situación intolerable. 4. Ineficacia del Gobierno en garantizar el Bienestar Animal «Los datos reflejan que ante ante los incumplimientos, las medidas adoptadas consisten en simples requerimientos de corrección y que las medidas sancionatorias son escasas o fluctúan y las de carácter judicial son directamente inexistentes. Esta falta de consecuencias tangibles para las prácticas incorrectas, perpetúa la impunidad, debilita la eficacia del sistema de control y supervisión y no da opción a cambios sustanciales en la industria» Anna Mulá, Gerente de incidencia legislativa de Igualdad Animal. Según el Reglamento (CE) 2017/625 sobre controles oficiales y el Programa 3 del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria, aplicable a los mataderos, las medidas adoptadas ante incumplimientos deben ser eficaces, proporcionadas y disuasorias. Sin embargo, las sanciones impuestas no solo son insuficientes, sino que el Gobierno parece carecer de una verdadera voluntad de prohibir la matanza de caballos, que es la única medida efectiva para acabar con esta crueldad. Los datos muestran que las suspensiones de actividad en mataderos, tiempo necesario legalmente establecido para subsanar las deficiencias detectadas, son raras y no se están adoptando acciones legales que reflejen la gravedad de las violaciones al bienestar animal. La falta de medidas judiciales en los últimos tres años, es una prueba contundente de que las autoridades públicas prefieren proteger los intereses de la industria cárnica sobre los derechos de los animales. 5. Prohibir la carne de caballo: una necesidad urgente A pesar de las claras exigencias normativas, tanto a nivel europeo como a nivel estatal, que exigen que la matanza de équidos se realice mediante aturdimiento previo y sin causarles dolor, angustia o sufrimiento evitable, la realidad en los mataderos demuestra una desconexión entre la normativa y su aplicación efectiva. Los incumplimientos y la falta de medidas contundentes refuerzan la idea de que, aunque existen obligaciones legales claras, la supervisión y la implementación de estas normativas son deficientes. Las medidas correctoras adoptadas hasta el momento, como la apertura de expedientes, no abordan de manera efectiva la causa subyacente del problema ni previenen los abusos sistemáticos en los mataderos. Esto refleja una falta de compromiso político que respalde estas obligaciones y asegure su cumplimiento real, dejando a los animales vulnerables continuar sufriendo innecesariamente. A la luz de estos datos, la Fundación Igualdad Animal reclama al Gobierno el fin de la matanza de caballos. La última investigación sobre la industria de la carne de caballo realizada en España fue llevada a cabo por Igualdad Animal en colaboración con el fotoperiodista Aitor Garmendia, entre los meses de noviembre de 2023 y mayo de 2024. Ésta, evidencia el maltrato al que son sometidos los caballos de forma generalizada en los mataderos. «Igualdad Animal lleva años realizando investigaciones en la industria de la carne de caballo, denunciando el maltrato al que somete a estos sensibles animales y los escándalos de salud pública de los que con frecuencia es protagonista. Los consumidores tienen derecho a conocer la verdad que hay detrás de la carne de caballo». Javier Moreno, cofundador de Igualdad Animal. Más de 295.000 personas ya han apoyado la petición para que se prohíba la matanza de caballos en España. En 2020 Grecia prohibió el sacrificio de caballos, incluyéndolos junto a perros y gatos en la prohibición de criarlos, utilizarlos y exportarlos para la producción de pieles, cuero, carne u otras sustancias. |
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