Mislata, la suma de todos y todas… menos de la Plataforma H2o. La primera parte del título,
era el lema de una campaña del ayuntamiento, la segunda parte es la realidad. Y no es porque
la Plataforma no quiera sumar, sino porque así lo quiere el equipo de gobierno. Y así lo
demostró en la última sesión del plenario del mes de febrero: la Plataforma había solicitado
hablar en el plenario, esos dos insignificantes minutos que se dan para hacer ruegos y
preguntas, pero el equipo de gobierno no le dio la palabra.

El motivo de este artículo es rebatir una de las razones que se dio para dejarnos sin ruegos ni
preguntas. En concreto se dijo al auditorio (y digo, al auditorio, porque para ese momento, ya
se había dejado de grabar y retransmitir el pleno por parte de Mislata TV, en un claro intento
de apagón informativo) que todo lo que la Plataforma iba a solicitar ya estaba en la muy
transparente página web de transparencia del ayuntamiento. Evidentemente, quien informa al
equipo de gobierno sobre el contenido de la página de transparencia, lo hace pésimamente.

Empecemos por lo fácil. Allá por agosto del año pasado (volveremos sobe esta fecha más
adelante) solicitamos al ayuntamiento un documento, "el Reglamento del servicio público de
distribución de agua potable domiciliaria". No es que seamos adictos a los reglamentos, pero
cuando un servicio se presta en régimen de monopolio, un reglamento que clarifique los
derechos de los consumidores es el único escudo que estos poseen, porque, en todo lo demás,
están vendidos al monopolio, sea público o privado. Casualmente, después de seis meses, lo
que recibimos, justo el día anterior al pleno, fue un ¡Proyecto de Reglamento….!, que además
tenía fecha del 2008. Ni siquiera nos han enviado un Reglamento, sino sólo un proyecto de
Reglamento de hace 12 años. ¿Cómo nos pueden decir que eso que eso por lo que queríamos
recibir información, ya estaba en la página web? Imposible.

He dicho antes que estas solicitudes de información, las hicimos allá por el mes de agosto del
año pasado. Por esas fechas estaba en plena ebullición el caso de la contaminación de las
playas y entre otras cosas, eso se achacó al mal estado del sistema de alcantarillado. No es que
sea adivino, pero predije que eso acabaría, también entre otras cosas, en una subida de la tasa
de alcantarillado, como así ha acabado produciéndose. Así que nos pareció lógico preguntar al
ayuntamiento por las inversiones que se estaban haciendo anualmente en el sistema de
alcantarillado, aquí en Mislata. Ni por asomo, esta información está en la dichosa página de
transparencia. Entonces, ¿por qué nos dicen que esa información ya está puesta allí? Ese es
otro caso en el que se ve que la información que recibe el equipo de gobierno, del contenido
de la página web, es muy deficiente. Casualmente, y justo el día anterior al de la celebración

del pleno, recibimos la contestación a lo que habíamos preguntado en agosto del año pasado.
Pero la contestación no tenía nada que ver con lo que habíamos preguntado.

Habíamos preguntado por los ingresos que se obtenían de la tasa de alcantarillado. (Ya sé que
no debería hablar de la tasa de alcantarillado, porque técnicamente no es correcto, desde que
la banda del 3 per cent logró modificar la ley de contratos del sector público, pero utilizo el
término de tasa de forma coloquial, para entendernos). Pero en lugar de eso, lo que recibimos
fue un número: el porcentaje que se aplica al consumo de agua, para calcular el valor que cada
abonado debe pagar en su factura, por el concepto de alcantarillado. Nada que ver con lo
preguntado, que era la suma de lo que pagan todos los abonados ¿Sería que nos expresamos
mal, en la pregunta? Por cierto que para obtener ese dato, lo tuvieron que confirmar con la
empresa concesionaria del servicio. ¿Otra prueba, más, de que esos datos no están en la
mentada página de transparencia?

Paralelamente habíamos preguntado el total de gastos e inversiones que se habían destinado
al servicio de alcantarillado. ¿Habríamos vuelto a expresar, malamente, nuestra pregunta?
Seguramente sí. La contestación que recibimos justo el día anterior al pleno, fue la de las
cantidades destinadas a "gastos de mantenimiento e inversiones". No todos los gastos, sino
solo los de "mantenimiento". Y así, bien remezclado, como si hubiera habido "gastos" y
hubiera habido "inversiones". En definitiva, ni lo que queríamos preguntar está en la página de
transparencia, ni nos permitieron expresar, en el pleno, nuestras dudas.

Por cierto que el dato de las inversiones en el sistema de alcantarillado de Mislata, ya lo
tenemos por otra fuente: la Sindicatura de Cuentas. Y en los tres años estudiados en el
informe, la inversión ha sido de "Cero euros" en cada uno de los años. Hombre, un poco
curioso, sí que es, teniendo en cuenta que casi todo el alcantarillado tiene más de cuarenta
años. ¡GLUP!

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