PIDEN A CARRETERAS Y AL AYUNTAMIENTO QUE SE RESTITUYAN LOS USOS Y FUNCIONES DE LA AVENIDA RONDA NORTE Y QUE LA CV-95 CIRCUNVALE EL MUNICIPIO
La asociación de vecinos “San Miguel Arcángel” de San Miguel de Salinas y vecinos y vecinas afectados denuncian que las obras de la travesía de la CV-95 por el casco urbano del municipio se han comido la Avenida Ronda Norte al vincular su uso a la carretera mencionada como vial de servicio. Las obras del vial, sin que haya mediado modificación urbanística ni explicación alguna, han cambiado las condiciones de vida de los vecinos al
modificar los usos originales de la calle que daba acceso a sus viviendas.
El impacto más grave de las obras de acondicionamiento de la travesía ha sido la eliminación del acceso motorizado de siete viviendas de la última manzana de la Avenida Ronda Norte. El acceso peatonal, el único con que cuentan, es una acera estrecha, cuya anchura oscila, debido a las farolas, que ocupan parte de la misma entre 54 y 83 cm útiles, que hacen inviable el tránsito de una silla de ruedas, un carrito de bebé o una camilla en una situación de emergencia.
Además, una pérdida de equilibrio en el tránsito por esta acera puede acarrear funestas y trágicas consecuencias para los viandantes. El bordillo de la acera limita con el desmonte realizado para la suavización de la pendiente del cambio de rasante del vial de servicio, que, en la cota más elevada, ha generado un desnivel en el terreno de más dos metros de
altura.
En agosto de 2017 se sometió a licitación el proyecto denominado “Obras de mejora de la seguridad vial de la CV-95 en su travesía por San Miguel de Salinas”. El plan consistía en la ejecución de dos rotondas en ambos extremos de la travesía y la reordenación de los accesos a la misma. El plazo de ejecución era de 18 meses. El proyecto ha sufrido varias
modificaciones y paralizaciones y no se ha terminado todavía. No se sometió a información pública y ni siquiera los vecinos afectados fueron consultados.
En los manuales de diseño de carreteras urbanas desde los años 60 del siglo pasado, el Ministerio de Obras Públicas introdujo en las travesías urbanas el concepto de “umbral ambiental”. Había que tener en cuenta no sólo los aspectos centrados en la capacidad del vial sino también la potencial merma de la calidad de vida de sus habitantes, que, en este
caso, es palmaria y evidente; y, en base a ese dilema, sopesar la opción más adecuada a impulsar.
Por este motivo y para solucionar los graves problemas ocasionados por estas obras, esta asociación y los vecinos y vecinas afectados se han dirigido al Ayuntamiento de San Miguel de Salinas y a la Consellería de Urbanismo y Obras Públicas con la petición de que se restauren los usos y funciones propios de la Avenida Ronda Norte y que la travesía se reconvierta en un vial de comunicación intraurbana y, en consecuencia, que la CV-95 circunvale de manera total el municipio.

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