Llaman a la vuelta al diálogo con el tejido asociativo ilicitano y muestran su disconformidad
con la retirada del “Concurso de Ideas” participativo para la rehabilitación y uso del Mercado
Central. Recalcan, que el inicio de los trámites en el PGOU para el cambio de uso del suelo del
Convento de las Clarisas deja en palabras vacías el anuncio de la consulta a la Conselleria de
Cultura, pues da por decidida su privatización.
Indican que la reciente publicación del proyecto urbanístico, en lo que respecta a la gestión y uso de dos de los bienes
inmuebles más significativos del legado histórico de Elche, confirma un claro volantazo que desvía al equipo de gobierno actual de cualquier actitud de diálogo con la ciudadanía, de protección del patrimonio histórico y lo acerca a los tiempos de privatizaciones de la era del Partido Popular.
Apuntan que la intención de modificar el Plan General de Organización Urbana supone un portazo a la promesa que hicieron en 2007 de uso cultural del Convento de las Clarisas, de la rehabilitación del Mercado Central y traslado del mercado provisional. El gobierno actual también contradice sus promesas a corto plazo, como llevar a cabo la rehabilitación del Mercado Central mediante un concurso de ideas abierto a la sociedad civil. Además, menoscaba la legitimidad que da la consulta a la Conselleria de Cultura para la instalación del hotel, pues la da ya por hecha convirtiendo la consulta en humo.
Desde Podemos Elche señalan que “con respecto al Mercado Central, se conoce de sobra la desastrosa gestión de este
asunto iniciada con el mandato del PP: una faraónica propuesta de centro comercial que dejaba atrás al comercio tradicional, atentaba contra el patrimonio histórico y ponía en peligro la sostenibilidad del centro de la ciudad. Tras esto, el equipo de gobierno del PSOE y Compromís parece querer regresar a la idea de un mercado sin su comercio, a un barrio sin sus actividades y servicios básicos y, por último, a una política para Elche que no cuenta con la gente de Elche. Entre atractivas promesas de remodelación y renovación, nos encontramos con un proyecto que saturará aún más la oferta de bares y restaurantes, dejando de lado lo que se ha comprobado durante décadas que dinamizaba económicamente al barrio, el Mercado Central”.
Anabel Mateu señala que “este tipo de decisiones fomentan un consumismo más allá de lo que la vida real de Elche y sus pedanías puede soportar y sitúan al centro de Elche en una posición de riesgo similar a la que atraviesan los barrios céntricos de otrasgrandes ciudades españolas. Como ya ocurre en Madrid o Barcelona, la sustitución de las actividades comerciales básicas y plurales por la omnipresencia de las actividades turísticas de bares terminan por precarizar la vida de las vecinas y por expulsarlas de su barrio.
Y no sólo se perjudica a los usuarios del Mercado Central, sino que además se reduce la capacidad de generar riqueza sin aumentar las desigualdades, pues la apuesta de Carlos González continúa con un modelo que precariza el empleo, con trabajadoras de la hostelería con jornadas de sesenta horas, sin contrato y salarios de menos cinco euros la hora cerca del propio Ayuntamiento.”
En este sentido Mateu apunta que “la concesión del Convento a manos privadas no es sino la culminación del modelo de
ciudad soñado por el PP de Alonso. Bajo el pretexto de que será una empresa privada quien corra a cargo de los gastos de
rehabilitación, Carlos González no está contando a los ilicitanos en manos de quién irán a parar los beneficios de su explotación.
Tampoco nos dice que quienes disfruten de este espacio histórico no van obviamente a ser las ilicitanas, lo cual es indicativo de la
inexistente capacidad del ayuntamiento para pensar en un proyecto de musealización del centro que eleve la vida cultural de un
municipio que lo pide a gritos.”

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