Soy consciente que el intercambio de artículos no tendría que ser nuestra función; ni la de un regidor del gobierno, ni la de una plataforma política que lucha para construir un Alcoi mejor. Pero a pesar de que la política tendría que centrarse con otros objetivos, no puedo dejar correr las difamaciones que sobre mí y mi grupo ha lanzado el portavoz del PSOE; considero importante dejar claras las cosas, porque al fin y al cabo hablamos de maniobras internas que afectan a los más cuantiosos y jugosos contratos públicos que firma el Ayuntamiento en años. Y también, porque entre los principales compromisos de Guanyar Alcoi figura ser ‘La voz y los ojos del pueblo al Ayuntamiento’ sirviendo en el pueblo como un instrumento de control y denuncia.

Como respuesta a mi artículo ‘La cuadratura del círculo’, el sr. Jordi Martínez, en el pasado Plenario Municipal, utilizó un turno de palabra que le correspondía para hablar sobre la gestión de palomas, para acusarme de mezquino, de mentiroso y de dudar de la capacidad de los trabajadores del Ayuntamiento. Además, en un tipo de rabieta de patio de colegio, nos amenazó diciendo que “hasta que no rectifique y exponga la dignidad de estos funcionarios no atenderé sus ruegos“. Una demostración de cuál es el concepto que tienen desde el PSOE de la gestión de la cosa pública y el poco talante para recibir críticas, exigiendo sumisión a cambio de la aprobación de demandas.

El sr. Martínez sufre de una perversa miopía política que le hace leer lo que él quiere. Tergiversa mis palabras para hablar de los trabajadores públicos utilizándolos como escudo, acusándome de atacarlos y afectar a sus familias y así mirar de esconder aquello que realmente reprobamos: una serie de movimientos de trabajadores propiciados por el sr. Martínez que a parecer nuestro no se han hecho teniendo en cuenta el interés general de la ciudadanía sino que parece que los intereses son otros propios, de partido o personales.

Todo empieza cuando Miguel Ángel Serra, el anterior jefe del departamento de Inspección General de Servicios (IGS) con extensa experiencia, llega a la edad de jubilación y acaba abandonando el departamento.

Lo que se critica es que en este momento, en el cual se están adjudicando los dos contratos más importantes de la legislatura, el de Recogida de basura y limpieza viaria, un contrato que le puede reportar más de 25 millones de euros a la empresa seleccionada, y el de la Limpieza y mantenimiento del alcantarillado, en ese momento, el sr. Martínez aparta a quién más experiencia tiene en el cargo al departamento de Medio ambiente y lo recoloca en el departamento de IGS. Debido a ese movimiento se asciende a otro funcionario con menos experiencia a la cabeza del departamento de Medio ambiente. No parece demasiado lógico ni beneficioso por la ciudadanía, verdad?

¿Por qué se han tenido estas prisas y no se le pidió a Miguel Ángel Sierra que continuara al frente de IGS durante unos meses hasta que se hubieron acabado las adjudicaciones más importantes de la legislatura y así poder contar para este proceso tan importante con los jefes de departamento que tenían más experiencia? Al margen del buen criterio de la Junta de Personal de no prolongar la vida laboral ante una jubilación, haberlo pedido en esta situación excepcional nos hubiera ahorrado estos movimientos apresurados que no parecen aportar ninguna mejora.

En ningún momento dudo de los requerimientos de Miguel Signes para ejercer como jefe del departamento de IGS, dudo de la idoneidad de apartarlo de su lugar a Medio ambiente en este momento tan importante. Por cierto, ¿en qué momento ha pedido usted disculpas públicas por lo que decía en prensa de Miguel Signes en 2010 acusándolo de obtener su plaza de forma irregular?

Respecto a Carles Samper, me acusa de mentir cuando digo que no tiene el título adecuado para ser jefe de departamento de Medio ambiente. Hasta donde yo sé, es el propio sr. Martínez quien hizo público en 2010 la imposibilidad para ocupar la plaza a nadie sin el título de Técnico Superior de Medio ambiente. Por eso, yo consideraba que como el sr. Samper no tenía este título se le ascendía a la cabeza del departamento de forma provisional; no dudaba que fuera ilegal como usted dice, tan sólo apuntaba la provisionalidad de la plaza. O quizás es que se han modificado a escondidas los requerimientos y el sr. Martínez ha hecho de forma poco transparente el mismo que criticaba al PP?

Reconozco que sólo con la información que conozco por los tablones del Ayuntamiento y la web del mismo (no es ninguna información reservada cómo dice el sr. Martínez) no puedo saber si el sr. Samper simplemente ha suspendido su oposición para Conserje del Conservatorio o lo ha hecho voluntariamente, pero sí que puedo decir que me parece extraño, primero, que un jefe de departamento de Medio ambiente opte a una plaza de Conserje de Conservatorio y segundo, que después de haber obtenido la mejor nota con diferencia entre los aspirantes a las primeras pruebas suspenda las segundas pruebas sin llegar a la nota de calificación.

Sea como fuere el resultado final es que en el departamento que tiene que valorar el concurso más importante de la legislatura el sr. Martínez ha movido fuera del lugar a quien tenía la experiencia durante años a la cabeza del departamento y ha dejado a su lugar a alguien provisionalmente, a quien además, como Jordi Martínez nos contó, le ha tenido que contratar a dedo una empresa externa por 16.788 € porque lo ayudó con la adjudicación de este servicio. Todo esto parece alejado de tener como objetivo el interés de la ciudadanía por encima de todo.

Porque si los dos trabajadores son muy válidos a su trabajo como deja claro el sr. Martínez, cuál es entonces la diferencia que hay entre los dos? Que tiene uno que no tenga el otro? Así de primeras vemos que al que se ha desplazado a otro departamento no es militante del PSOE ni fue regidor del PSOE durante 8 años, ni es hombre de confianza de Toni Francés y el otro, quién tiene que firmar la adjudicación de un contrato de 25 millones de euros sí que lo es. Creo que es comprensible que al menos tengamos cierta desconfianza.

Con todo esto, reitero mis acusaciones hacia la gestión del sr. Martínez, que consideramos interesada, y no hacia los trabajadores, que si en algún momento se han movido por ambiciones profesionales, de forma legal, es porque el sr. Martínez ha jugado con las ambiciones de los funcionarios y las ha pervertido con objetivos inciertos.

Se me dice que necesito hacer puntos para conseguir un lugar a unas futuras listas electorales, que tengo que quedar bien con algunos para poder ascender. Quizás esto es lo que tienen que hacer algunos en sus carreras políticas. En Guanyar Alcoi en cambio, hacemos primarias abiertas donde la ciudadanía que quiere participar es quien elige la orden de las listas electorales con sus votos y aquí no valen de nada los favores personales.

Se quejaba el sr. Martínez en el Plenario que eran siempre los mismos los que ponen la cara, pobres. Y en efecto, creo que cuando se decide ser un cargo público tiene que ser para poner la cara y no para esconderla según las conveniencias personales, para estar dispuesto a recibir críticas sin enrabietarse, para afrontarlas y no tirar balones fuera ignorándolas.

Hacer público lo que pasa a las instituciones es una de las obligaciones que hemos logrado en Guanyar Alcoi y aunque se nos quiera acallar, yo por mi parte no tengo ningún problema de poner la cara las veces que sea necesarias y que se me insulte para hacer público aquello que creo que tengo que hacer público, para no ser cómplice de aquello que consideramos poco ético. Se me puede decir mentiroso y mezquino públicamente las veces que haga falta, quién me conoce ya sabe cómo soy y quien lo conozca ya sabrá cómo es Jordi Martínez.

En Guanyar Alcoi nos debemos a la ciudadanía y mientras otros se ponen de perfil nosotros seguiremos contando aquello que pasa en las instituciones y parece que algunos no quieren que se conozca.

Pablo González, coportavoz de la plataforma Ganar Alcoi

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